No se suponía.
Autor: DiAnn
Genero: Drama, hetero
Descripcion: Breve historia salida de la nada con un tema bastante comun pero con una diferencia.
Genero: Drama, hetero
Descripcion: Breve historia salida de la nada con un tema bastante comun pero con una diferencia.
Así no se suponía que fueran las
cosas, se suponía que yo crecería, iría a la escuela, que tendría amigos, tendría problemas y
peleas, pero como todas las personas en su adolescencia las resolvería,
conocería el amor y muchas veces saldría con el corazón roto pero finalmente
encontraría a la persona adecuada con quien pasaría el resto de mi vida,
trabajaría, me casaría, tendría hijos, los vería crecer, los apoyaría y en
ocasiones pelearía con ellos, castigándolos y finalmente los vería convertidos
en personas honradas, envejecería junto a mi amada y moriría feliz, satisfecho
con mi vida.
Pero las cosas no son como las
planeamos, si, crecí y fui a la escuela, y
te conocí, la persona con quien quería pasar el resto de mi vida, un
poco antes de lo planeado pero eso no importaba, solo importaba descubrir la
vida a tu lado, lo bueno y lo malo lo atravesaríamos juntos, siempre, hasta el
final… pero quién diría que el final estaría tan cerca…
Comenzó a los 16 como una
jaqueca que no se iba, al principio pensé que era el cansancio, la falta de
sueño y el estrés de la escuela, tú estabas algo preocupada pero yo te convencí
de que no era nada. Después de unas semanas ya era imposible negar que algo
estaba mal, comencé a perder fuerzas y fue tu mirada de preocupación la que me
llevo a finalmente acudir al médico.
Mi madre me fue reprendiendo
todo el camino, que no comía bien, que no dormía lo suficiente, que tú me
quitabas tiempo… el regreso sin embargo fue en completo silencio, teníamos que
esperar el resultado de unas pruebas.
Te hable de las pruebas pero les
reste importancia, te hable de las pastillas para él dolor como si estas fueran
la solución definitiva y lo creíste. La sonrisa volvió a tu rostro y me dije a
mi mismo que la mentira había valido la pena. Poco a poco me creí mi propia
mentira, todo estaba bien.
Dos semanas después estábamos en
el hospital de nuevo, mi madre a mi lado, callada, nerviosa. Los resultados no
eran buenos, necesitaban hacer más exámenes.
Esa semana fue horrible, exasperante. Yo estaba molesto, no tenía nada y
esos doctores solo me hacían perder el tiempo, tiempo que debía pasar contigo.
Odiaba tu rostro preocupado, la confusión en tu mirada. ¿Si yo estaba bien,
porque me hacían tantas pruebas? Jamás supe contestar esa pregunta.
En la siguiente cita mi madre y
mi padre estaban ahí, recuerdo pensar que era un milagro que mi padre faltara a
su trabajo para ir conmigo, recuerdo también que eso me puso nervioso, todo iba
a estar bien, ¿Verdad?
No, no todo iba a estar bien,
tenía un tumor, era cáncer, inoperable, nada iba a estar bien.
Ese regreso también fue sin
palabras, pero no era silencioso, los sollozos de mi madre aún resuenan en mis
oídos.
Me encerré en mi habitación, ese
día y el siguiente, mi vida entera desfilo frente a mí, incluyendo esas imágenes de un futuro que ya no iba
alcanzar, tantas fantasías que había acumulado a lo largo de mi vida se
mostraban como eso, simples fantasías, sueños ahora inalcanzables, mi mundo
entero se desmorono frente a mis ojos y entonces quedaste tú
¿Qué iba a decirte? ¡Oh dios!
¿Cómo iba a explicarte? La imagen de tus ojos llenándose de dolor rompió mi
corazón, imaginarte llorando por mí, imaginar el dolor que iba a provocarte fue
lo que más me lleno de miedo, simplemente no podía hacerte eso, pero tampoco me
creía capaz de enfrentar la realidad solo. Ese lunes llegue tan confundido a la
escuela.
Actué extraño, lo sé, pero tenía que ordenar las cosas en mi
cabeza.
“Oye, ¿Qué pasaría si, no sé, hipotéticamente hablando,
yo muriera o despareciera o algo así?”
Sí, soy un idiota. Me miraste
como si tuviera dos cabezas pero después tomaste mi rostro, clavaste tus ojos
avellana en los míos y hablaste con tanta firmeza que sentí un escalofrió recorrerme.
“Moriría”
Así supe que tenía que hacer,
aún si perderte me llenara de miedo, si pensar en tus ojos mirándome llenos de
odio hacía que mi corazón se encogiera, aun así tenía que hacerlo, porque si me
odiabas no me extrañarías, podrías seguir adelante, tendrías una oportunidad de
ser feliz.
Llore, llore como no tienes idea,
pero logre juntar todo mi valor para terminar contigo y entonces me demostraste
una vez más que eres mil veces mejor que yo y yo no soy más que un idiota.
Así no se suponía que fueran las
cosas, como toda niña soñé con encontrar al príncipe que me protegería del
mundo, me casaría con él, tendría una hermosa familia y tendría mi “Y vivieron felices para siempre.” Pero
no fue así, conocí a mi príncipe, que no era nada refinado, ni podía protegerme
de nada más grande que un balón.
Aunque me hacía feliz, compartir
mis horas contigo era mucho mejor que cualquier fantasía infantil, a pesar de
nuestra edad yo confiaba en que pasaría toda mi vida contigo, no preguntes
como, solo lo sabía.
Cuando esas jaquecas llegaron y
poco a poco te vi hundirte me llene de dudas, estaba preocupada, a pesar de que
trataste de tranquilizarme algo dentro de mí sabía que era mentira, quizás
simplemente te conozco demasiado bien.
Desapareciste casi una semana y
cuando volviste ya no eras el mismo, esa estúpida pregunta, no pudiste ser más
obvio, creí que habías entendido mi respuesta pero al parecer solo lo
malinterpretaste.
Terminaste conmigo, lo hiciste
de la manera más fría que pudiste, tengo que darte crédito, realmente fuiste
cruel, había tanto desprecio en tus ojos que casi logras que lo crea, pero supe
que ese sentimiento no era para mí, era para ti mismo por hacer eso.
-Terminemos
-¿Qué? ¿Por qué?
-Porque simplemente me canse de estar contigo, es aburrido
-No estás hablando enserio
-Si lo estoy, llevamos más de un año y apenas he podido ponerte las
manos encima, eres bonita y todo pero sabes, no vales la pena, encontré a
alguien que no me hace esperar tanto
-¡Oh! ¿De verdad?
-Sí, de verdad
-¿A quién tratas de convencer? ¿A mí o a ti mismo?
-A… ¿Q…?
-¿Crees que no te conozco, qué estoy ciega o soy estúpida?
-¡No! Yo…
-¿Realmente crees que es mejor así? ¿Qué vas a estar mejor solo? ¿Qué
yo voy a estar mejor odiándote? ¿Cómo crees que me sentiría si te dejo ahora,
si me voy y un día descubro la verdad? Prefiero pasar por todo lo que tengamos
que pasar juntos a buscar un camino fácil yo sola. ¿No pensaste en pedir mi
opinión de todo esto antes de tratar de excluirme? Lo que estás haciendo es
egoísta y si de eso se trata yo también puedo ser egoísta. No me importa que
tan mal estén las cosas. Voy a estar contigo. Te amo y es mi decisión si quiero
seguir amándote, no tienes derecho a querer quitarme eso.
¿Qué puedo decir? Me dejaste sin
palabras, completamente avergonzado pero infinitamente agradecido, gracias por
quedarte a mi lado, sin duda no hubiera podido hacerlo sin ti.
Siete años pase a tu lado, de
hospital en hospital, de tratamiento en tratamiento, recibiendo nuevas
esperanzas y perdiéndolas de nuevo. Así son a veces las cosas, llegas a un
punto en donde ya no necesitas esperanzas porque ya no buscas nada mejor, no
necesitas nada mejor, tienes todo lo que puedes pedir. No voy a decir que no
llore, lo hice y llore mucho pero aun así, cada lagrima valió la pena, no
cambiaría esos siete años por nada. No nos casamos, siempre decías que yo
merecía una gran fiesta no una boda en un hospital, tampoco tuvimos hijos, no querías dejarlos, no te parecía justo para
ellos ni para mí. Yo en vez de un príncipe que me cuidara termine cuidándolo.
No se suponía que fueran así las cosas pero aprendí mucho más de esta manera,
aprendí lo que era el verdadero amor y como solo atravez de las dificultades
nos hacemos fuertes.
No fue para siempre, pero fuimos
felices y jamás voy arrepentirme.
Hoy hace un año deje ese mundo,
pero aquí sigo, se dice que nadie muere realmente hasta que es completamente
olvidado y tú sigues pensando en mí, estas a mí lado hoy como lo estuviste
siempre, aun puedo recordar tus ojos, fueron lo último que vi, tus ojos y tu
sonrisa, te despediste de mí sonriendo. Y sigues sonriendo, sé que lloraste y
sé cuánto te costó volver a sonreír honestamente, pero lo lograste y estoy
orgulloso. Realmente no puedo decir lo agradecido que estoy de que no me
dejaras apartarte de mi lado, muchos caemos en esa trampa de pensar que
alejando a quienes amamos les ahorraremos el sufrimiento y créanme, no puede
ser más falso. Si el amor es real no se puede conseguir nada bueno de negarlo.
Ella no obtuvo a su príncipe, yo
no forme una familia pero a pesar de todo logramos ser felices
------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Los cometarios son bienvenidos ^^
O.O me suena algo muy familiar!! es hermoso!!!
ResponderEliminar